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miércoles, 12 de octubre de 2011

Los opinadores


He tenido la oportunidad de ser testigo de cómo oradores presuntamente versados en la temática que exponían, eludían elegantemente definirse mediante el recurso de citar la pluralidad de opiniones existente.

Estaba presente en una exposición donde a una psicóloga -que además era profesora de filosofía- se le preguntó si “el psicoanálisis era científico” y respondió: “Según Mario Bunge no y según Gregorio Klymovski si”. Si no fuera un tema polémico no sería necesario consultar a un profesor ¿No les parece? Amén de no tomar partido, su breve respuesta omitiò mencionar la mayoritaria posición que considera que el psicoanálisis no cumple con los procedimientos requeridos para ser considerado una ciencia.

También estaba cuando a un gurú se le preguntó si “existía el infierno” cuestión a la que el presunto sabio contestó: “Los cristianos creen que sí y los ateos creen que no” reduciendo la cuestión a una mera creencia u opinión.

De forma cobarde -pués evitan tomar partido- y tal vez con cierto dejo de narcisismo -nos demuestran que conocen los diversos puntos de vista- la manía de citar una colección de opiniones nos regala subrepticiamente la sugerencia de que NO HAY posibilidades de dilucidar cual de entre tantas opiniones, es la correcta o al menos tiene mejores chances de serlo.

Conclusión: Desconfíen de los opinadores porque son meros repetidores de creencias de terceros. Pongan su atención en quienes fundamentan sus aseveraciones e incluso a quienes dicen que ignoran la respuesta. Ambos son más sabios o sinceros que los opinólogos.