Tras
años de presiones de los países fundamentalistas que proponían que las
declaraciones en contra de las religiones fueran consideradas “blasfemas” –cosa que de hecho lograron a través de la RESOLUCION
162/54 de título “Combatiendo la difamación de las
religiones”- finalmente las Naciones Unidas, a través de
su Comité por los Derechos Humanos, emitió un comunicado en favor de los derechos humanos universales opinando que las
leyes que condenan la blasfemia son contrarias a la libertad de expresión.
Se
considera que las manifestaciones que no muestren respeto respecto de cualquier
sistema de creencias -eso son las
religiones mal que les pese a los fanáticos que las ven como revelaciones
divinas- no pueden ser prohibidas
excepto en el caso que inciten al odio, la discriminación o la violencia.
¿Será
el final de la historia? ¿Prevalecerá la libertad de expresión y de conciencia
por encima de la ignorancia y el odio? No lo sé, pero este es un paso en el
sentido adecuado.
“El crimen llamado blasfemia fue
inventado por los religiosos con el propósito de defender doctrinas que no son
capaces de cuidarse por sí mismas” de https://www.facebook.com/blasphemyday?ref=ts